Miércoles de Ceniza - El Llamado a la Conversión

Imagen devocional

En el nombre del Padre, del hijo y del Espiritu Santo. Amén

"¡Vuélvanse al Señor su Dios, y desgárrense el corazón en vez de desgarrarse la ropa! Porque el Señor es tierno y compasivo, paciente y todo amor, dispuesto siempre a levantar el castigo."
— Joel 2:13

💭 Reflexión

Hoy comienza nuestro camino cuaresmal, un tiempo sagrado de conversión y renovación espiritual. Las cenizas que recibimos en nuestra frente nos recuerdan nuestra condición de criaturas frágiles, pero también nos hablan del amor infinito de Dios que nos llama a volver a Él.

La Cuaresma no es un tiempo de tristeza, sino de esperanza profunda. Es una invitación divina a dejar atrás lo que nos aleja de Dios y abrazar una vida más plena en su amor. Como el hijo pródigo que vuelve a casa del padre, nosotros también emprendemos este viaje de retorno al corazón de Dios.

'Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás' no es una sentencia de muerte, sino un recordatorio humilde de nuestra dependencia absoluta de la gracia divina.

🙏 Oración del Día

Señor Jesús, en este primer día de Cuaresma, acepto tu invitación a la conversión. Reconozco mis debilidades y mi necesidad de tu gracia. Ayúdame a caminar estos 40 días con sinceridad de corazón, despojándome de todo lo que me aleja de ti. Que este tiempo sea de verdadera transformación interior. Amén.

✟ Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.

🌹 Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte.
Amén.

Gloria al Padre, gloria al Hijo
y gloria al Espíritu Santo.
Como era en el principio, que sea ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén.